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Turbulencias en los vuelos: por qué se producen y cuáles son las más peligrosas

El avión de Singapore Airlines sufrió turbulencias severas e impredecibles.

Consejos para pasajeros con miedo a volar y la importancia del cinturón de seguridad.

Catalina Deguer 

Las turbulencias son el principal problema entre quienes tienen miedo a volar. Los movimientos bruscos, algunos inesperados, y la falta de conocimiento nos llevan a imaginar los peores escenarios.

Noticias como la de las terribles turbulencias que sufrió el avión de Singapore Airlines, que viajaba de Reino Unido a Singapur, disparan aún más los temores y reticencias a volar: por turbulencias severas, este avión terminó con 30 personas heridas y un pasajero murió.

Por eso, usualmente cuando la señal luminosa se enciende y algún tripulante de cabina solicita que los pasajeros se abrochen el cinturón de seguridad, comienza un momento de tensión y nerviosismo para muchos.

Muchas preguntas se vienen a la mente: ¿Puede el ajetreo romper alguna parte importante del avión? ¿Se puede caer un avión por atravesar una zona de turbulencia? La respuesta es un no rotundo por parte de los especialistas. Veamos las razones.

Qué son las turbulencias

Para sentirse más aliviados en estos momentos, que son sumamente comunes durante un vuelo, hay que entender qué es este fenómeno.

En momentos de turbulencias los pasajero suelen agarrarse de los asientos. Foto Shutterstock.

En momentos de turbulencias los pasajero suelen agarrarse de los asientos. Foto Shutterstock.

Según se puede leer en la página de la aerolínea española Iberia, técnicamente, las turbulencias son producto del movimiento desordenado en mayor o menor medida de las partículas del aire lo que provoca perturbaciones en forma de molinos.

Las turbulencias son producidas como consecuencia de diferentes situaciones meteorológicas – las más comunes son por nubes – y se las puede clasificar en diferentes categorías.

  • Turbulencia térmica: debido a corrientes ascendentes de aire caliente.
  • Turbulencia mecánica: por el rozamiento del aire con obstáculos.
  • Ondas de montaña: cuando una masa de aire es obligada a ascender al chocar con una montaña.
  • De estela: generadas por los mismos aviones por los extremos de las alas.
  • Turbulencia en aire claro: se produce a gran altitud y, generalmente, sin presencia de nubes. Suelen encontrarse en la frontera de dos masas de aire que se desplazan a velocidades distintas.
Con turbulencias ligeras, los servicios a bordo se prestan normalmente. Foto Shutterstock.

Con turbulencias ligeras, los servicios a bordo se prestan normalmente. Foto Shutterstock.

Además, “en muy pocos lugares del planeta, hay cortante de viento, se ve en el aeropuerto de Denver por ejemplo. Existen sensores de presión para detectarla. Los pilotos entrenan en simuladores para salir de estas cortantes en caso de aterrizaje”, dice Claudio Plá, médico psiquiatra, experto en miedo a volar.

Las turbulencias también se pueden clasificar según su intensidad:

  • Turbulencia ligera: movimientos leves. Los objetos se pueden desplazar, pero la tripulación de cabina sigue trabajando con normalidad.
  • Turbulencia moderada: el avión puede sufrir un cambio de altitud pero es casi imperceptible. Lo mismo con la velocidad. A la tripulación le cuesta andar por los pasillos del avión.
  • Turbulencia severa: muy poco habitual y es la que le tocó atravesar al avión de Singapore Airlines. Se notan grandes cambios de altitud y variación en su velocidad. Quienes no estén con el cinturón de seguridad abrochado pueden sufrir golpes. Objetos pueden caer al suelo.
Los aviones no se dañan al pasar por una zona de turbulencia. Foto Shutterstock.

Los aviones no se dañan al pasar por una zona de turbulencia. Foto Shutterstock.

“La turbulencia no afecta al avión. Está hecho para resistir las tormentas. De hecho, desde el Centro Nacional de Huracanes de Miami salen aviones que se meten en el huracán para medir la intensidad”, dice Plá, que realiza cursos para afrontar el miedo a volar hace 30 años (podervolar.org) y define a las turbulencias en términos generales como “incomodidad”.

¿Se pueden prevenir las turbulencias?

La gran mayoría de las turbulencias se pueden detectar con anticipación y por lo tanto, prevenir. Pero para eso, es necesario que contengan partículas en suspensión. El gran problema de las turbulencias de aire claro es que no pueden detectarse.

Los pilotos cuentan con diferente tipo de información para poder tomar la ruta con menos movimientos y hacer cambios en caso que sea necesario.

Se recomienda abrocharse el cinturón de seguridad en todo momento. Foto Shutterstock.

Se recomienda abrocharse el cinturón de seguridad en todo momento. Foto Shutterstock.

“Los pilotos reciben información de muchas fuentes. Los aeropuertos tienen sus centrales meteorológicas, los controladores aéreos tienen información de otros aviones que están en zona y van informando cómo está la meteorología”, describe Plá.

Y agrega: “Cada avión tiene un radar meteorológico que le permite al piloto ver las nubes a 600 millas de distancia y en tres colores (verde para vapor de agua; amarillo, luvia; rojo, cristales de hielo). Se puede optar por pasarle por arriba, por el costado, por abajo o volver para atrás, cosa que no es habitual. También reciben un reporte satelital durante el vuelo para ver si hubo cambios en la ruta elegida”.

Consejos para personas con miedo a las turbulencias

Todos los pasajeros deben entender que las turbulencias pueden darse en cualquier vuelo y, en general, no son peligrosas para la aeronave.

  • Cinturón de seguridad

Se recomienda tener siempre el cinturón de seguridad abrochado por los movimientos que no se pueden prevenir.

“La turbulencia no afecta la funcionalidad del avión. Una tormenta no tira aviones. Los más proclive a tener un accidente durante las turbulencias son los asistentes de cabina que no siempre están con el cinturón de seguridad abrochado porque están atendiendo a los pasajeros”.

Se considera que el avión es el transporte más seguro. Foto Shutterstock.

Se considera que el avión es el transporte más seguro. Foto Shutterstock.

  • Ubicaciones

Quienes se asustan con estos movimientos deberían elegir asientos ubicados en la parte delantera del avión.

“Las turbulencias se sienten más del ala hacia atrás. Esto tiene que ver con el timón de cola. Si hay turbulencia y vientos laterales, esos vientos mueven el timón de cola y la gente que está atrás tiene un zarandeo un poquito mayor”, advierte Plá.

  • Conocer la ruta

El conocimiento sobre el estado de las rutas también ayuda a calmar el nerviosismo. En los vuelos que se atraviesan montañas o se cruza la línea del Ecuador, lo que se llama el cinturón intertropical, es habitual que se experimenten movimientos.

  • Cursos

Por otro lado, hay cursos para quienes tienen miedo a volar en los que se brinda información sobre aviones, meteorología, seguridad, entre otros temas, y se enseñan diferentes técnicas para que el miedo no sea un limitante.

“El avión es el medio de transporte más seguro que hay, volar es sinónimo de placer y libertad”, cierra Plá.